¿Masculinización de la mujer y afeminamiento del hombre? Deconstruyendo para Construir.

De Toros Y Rosas

Por Jackeline Rojas Heredia, equipo de comunicación
2do Encuentro Latinoamericano de Mujeres ELLA

 

“Ratón colorado mató a su mujer con un cuchillito de punta alfiler. Vendo, vendo tripas de mala mujer”, letra de una canción aprendida por los niños de kindergarden y mencionada en el libro “De Toros y Rosas, imágenes del sexismo en los libros para niños” de Gaby Vallejo Canedo, una obra realizada en el marco de una investigación conceptual y bibliográfica sobre las construcciones y roles de género que han sido impuestas a lo largo de los siglos XIV, XV, XVI, tanto en países europeos como latinos y por supuesto en el contexto boliviano.

Vallejo hace un análisis de contenidos de diversos libros destinados a perpetuar una educación diferenciada para niños y para niñas, la misma que se refuerza en nanas, canciones, poesías y se hace eco en las palabras y visiones de diferentes sociedades manejadas desde un pensamiento u orden hegemónico que otorga poder al varón por sobre la mujer. “Eran las ideas sobre la mujer. Ellas recorrían el mundo e iban invisiblemente, construyendo el pensamiento y el sentimiento de hombres y mujeres, día a día, siglo a siglo”. Ideas que como menciona la autora aún repercuten hoy en el mundo.

Constructos que van en el mismo lenguaje desde el solo hecho de mencionar al hombre como sinónimo de humanidad, un discurso que, en palabras de la socióloga María Lourdes Zabala, asigna lugares, expectativas y roles, “lo que uno no dice no existe. Cuando se invisibiliza a la mujer ésta desaparece”.

O cuando Vallejo dice: “Los textos hablan; no se los puede borrar”, “La lectura era una actividad programada para apoyar la construcción de un molde”. Un discurso tan arraigado, tan metido en la fibra misma del ser que muchas veces uso a la misma mujer para perpetuar el poder de esos mandatos discursivos que hacían la esencia de la construcción patriarcal, la propia autora lo menciona: “No sabían que vivían cercadas, encarceladas por la fuerza de las mismas ideas”.

Pero como gota a gota la piedra termina por quebrarse… todos esos conceptos, construcciones, ideas, representaciones de lo que debía ser una mujer o un hombre, todo lo que fundamentó y fundamenta la raíz y razón de ser del patriarcado como concepción hegemónica dominante empezó a quebrarse a la vez que también, en paralelo, al reconocimiento de la mujer como persona con inteligencia e igualdad en derechos y capacidades, surgió la cuestionante de la existencia no solo de dos géneros (hombre y mujer) sino la posibilidad al reconocimiento de la homosexualidad y el abanico de posibilidades sobre las identidades diversas.

El reto ahora, para aquellos y aquellas que ya despertaron de la hipnosis provocada por esas ideas, es la construcción de nuevas masculinidades y nuevas posibilidades de ser, de palabras capaces de crear una realidad diferente y conectada a través del respeto a todas y todos.

En ese marco, compartimos un extracto de una entrevista a la escritora cochabambina Gaby Vallejo Canedo, que además de ser autora de la investigación mencionada líneas arriba, es autora también, de la famosa obra “Hijo de opa! que fue adaptada al cine con el título “los Hermanos Cartagena”, los libros: “Mujeres de Palabra” y ¡Estas malditas mujeres!, entre otros.

¿Cómo fue el inicio al mundo de las letras en medio de una sociedad más machista entonces, que la actual (años 50-60)?

Siempre hay, voluntaria o involuntariamente, una sistemática percepción de un mundo dividido, eso es innegable. Cuando inicié mi carrera percibí esa exclusión de la escritura de mujer porque decían que era muy sentimental, muy superficial, que no sirve, pero he tenido la entereza, la formación, no sé qué , que desde mis primeras obras me han permitido situarme en la literatura boliviana con mucha fuerza.

¿Existió en su vida en particular, algún hecho que la impulsó a escribir y a superar los obstáculos?

Yo siempre pienso que mi primera experiencia de literatura tiene que ver con esa división de hombre y mujer. Yo había tenido un amiguito a los 13 años que siempre iba a la escuela a esperarme y me acompañaba camino a casa y no sé de donde, ni cómo se enteraron mis papás y se armó un escándalo porque una niña a esa edad no podía estar acompañada por un niño, eso era terrible… ¡que iba a decir la gente! PROHIBIDO. Entonces una noche escribí mi primer texto, yo lloraba pero estaba escribiendo porque encontré el valor terapéutico de la escritura. Me habían hecho sentir sucia, culpable, mal de aquella cosa tan inocente, tan bonita que me hacía temblar el alma. Fue el descubrimiento de la escritura y además de la imagen de cómo se conceptuaba la relación entre niño y niña en una época en que no existían colegios mixtos.

Seguro a lo largo de su carrera, más aún de su vida, se han acumulado anécdotas machistas ¿Recuerda alguna que quiera compartir?

Un escritor cochabambino me hizo un elogio, pero en una forma muy masculina porque dijo en una ceremonia… ¡Que felicidad es que exista una mujer que escribe como un hombre de pelo en pecho! Antes de enojarme reflexioné y me dije a mi misma de que esa era la medida, era un hombre que estaba todavía en tránsito a lo que estamos viviendo. Desde 1910 las mujeres han salido a las calles por sus derechos, han habido tantos cambios, tan significativos, hay presidentas mujeres, antes de los 60 ni siquiera se podía hablar del derecho a votar, a manejar una misma su propio dinero, etc.

Muchas mujeres han luchado para construir lo que estamos viviendo porque han sido víctimas de soledad, discriminación y burla, las pensadoras, las iconoclastas, etc, pero… (Ríe). Yo recuerdo una frase, “Mujer que sabe latín no tiene marido ni tiene buen fin”, entonces esas cosas se decían como si fueran una verdad, había padres de familia que se lo repetían a sus hijas, a cualquiera que tocara un libro que no fuera el catecismo y hablamos de 195… y algo todavía.

¿Cree usted que es posible una o varias construcciones de hombres? Es decir, si partimos de que las ideas concebidas por la sociedad patriarcal, nos hacen tanto a los hombres como a las mujeres construcciones sociales. ¿Es posible la construcción de un hombre nuevo, una masculinidad diferente a la hegemónica?

No he indagado ese aspecto, pero como es la mitad de la población mundial, es un espacio muy difícil. Pese a que hay varones que escriben sobre mujeres, esa nueva manera de ser hombres en esta sociedad contemporánea en donde acepten la voz de las mujeres y las valoren, hay un porcentaje de hombres que han equilibrado su interior, pero la mayoría no. Aún es un territorio intocable, los hombres no escuchan y se cierran a los cambios, pero sería interesante saber cómo reciben los hombres estos cambios.

Para finalizar, Vallejo recuerda la figura emblemática de Adela Zamudio, la poetisa cochabambina que tuvo que luchar con los prejuicios y las ideas cerradas de la Iglesia y la sociedad sobre la mujer, una frase de su clásico poema “Nacer Hombre” revela cuán común y normal era en ese tiempo (1920) que un hombre le quite la vida a una mujer en el supuesto caso de comprobar la infidelidad de la misma. Lo que en nuestro tiempo se denomina feminicidio, delito que tiene, desde hace dos años, la pena máxima de 30 años de prisión. “…Una debe perdonar si su esposo le es infiel más él se puede vengar, ¡permitidme que me asombre! En un caso semejante hasta puede matar él porque es hombre”.

Un hombre que deje de lado las ideas arcaicas, que respete y valore a una mujer existe, hay más de uno que a diario rompe el molde impuesto e intenta vivir en una sociedad más igualitaria. Un caso concreto es el coreógrafo y maestro de danza, Javier Guzmán director de la academia “Sentimientos de mi Tierra”.

¿Cuán difícil ha sido para ti a lo largo de estos 32 años de danza, vivir de tu arte y superar los prejuicios sociales?

De adolescente fue difícil lograr que mi entorno entienda mi amor por la danza. Estudie una carrera solo para tranquilizar a mi madre y por si acaso, pero mi objetivo fue vivir de mi arte sin que me importen las etiquetas. En los primeros años cuando solo era bailarín, me toco superar las burlas de amigos, de compañeros de colegio que incluso me perseguían para pegarme. En realidad aprendí, en paralelo, artes marciales para defenderme, solo para eso porque nunca me gustó la violencia, pero en ese entonces era necesario porque se venían contra mí en grupos de cuatro a cinco chicos.

¿Qué sientes ahora que lograste vivir de lo que más te gusta hacer, cambiarias algo de lo que has vivido hasta hoy?

La danza es mi pasión, es mi vida, es la meta que me trace desde mi adolescencia, en eso no cambio nada. Cuando era chico se creía que la danza era una actividad exclusiva para las mujeres y que lo normal era que los hombres jueguen con pelota y esas cosas. Yo elegí ser bailarín y luego maestro de danza, soy feliz con lo que hago y con todo lo que he logrado hasta hoy. No tengo fortuna pero gracias a Dios, no me falta nada y lucho porque mis hijos logren todas las metas que se tracen en la vida, creo que ahí está la recompensa.

¿Cómo visualizas a la mujer, sientes que tiene menos capacidad tal vez para algunas cosas, que debe ocupar un lugar inferior en relación a un hombre?

Para nada, creo que la mujer tiene una belleza infinita y en todas las edades de su vida, de hecho hay muchas mujeres destacadas en lo que hacen y destacadas en como son. Yo admiro mucho a la mujer porque amé y amo a mi madre aunque ya no esté conmigo. Ella fue un ejemplo de lucha para mí porque sola nos sacó a mí y a mis tres hermanos adelante y no olvides además que tengo dos hermosas hijas. Creo que si queremos equilibrar las cosas, las mujeres deben tomar el lugar que les corresponde y no ser sumisas, deben posesionarse de lo que son y jamás permitir que ningún “gil” las lastime.

Como Guzmán muchos han asumido el reto sea que tengan madres, esposas, hijas, hermanas o no las tengan, la hora de mirar a la mujer no como objeto sino como una persona, una compañera con los mismos derechos, deseos, capacidades, la misma inteligencia y los mismos deberes ha llegado es la gota que permitirá acumular muchas más en el camino a la completa equidad.

Media ELLA

Media ELLA

Cobertura Colaborativa del Encuentro Latinoamericano de Mujeres
Media ELLA

Latest posts by Media ELLA (see all)

May 4, 2015 | Posted by in BLOG, Micromachismos | 0 comments
Premium Wordpress Themes by UFO Themes